La periodoncia es la especialidad de la odontología que trata las enfermedades periodontales. Las enfermedades periodontales o de las encías son las infecciones que causan daño en los tejidos que recubren los dientes.
Las enfermedades periodontales más frecuentes son la gingivitis y la periodontitis. La gingivitis es la inflamación de las encías debido a la acumulación del sarro entre diente y encía provocando la inflamación de las mismas y el sangrado. Si la enfermedad no se coge a tiempo y la infección sigue su evolución puede derivar en una periodontitis. En esta fase las encías se retraen y forman bolsas que se pueden infectar. Este tipo de lesión puede dañar el hueso que soporta el diente y favorecer su pérdida.
El tratamiento de las enfermedades periodontales varía en función de la gravedad, en sus inicios con una limpieza o curetaje puede ser solucionado aunque en casos más avanzados es necesaria la cirugía.
En función de su gravedad, los periodoncistas hablan de dos enfermedades de las encías:
Atendiendo a la gravedad de la infección y de la cantidad de hueso perdido, los dentistas clasifican la periodontitis en leve, moderada o grave. En estos últimos casos, la infección ataca a la raíz de los dientes, provocando la movilidad o incluso la pérdida de piezas dentales.
Las enfermedades periodontales, normalmente, son asintomáticas en sus inicios: no duele, ni se inflaman las encías. Pero si no se tiene una buena higiene dental mostrará sus síntomas enseguida. Lo signos más habituales son:
Las enfermedades periodontales son causadas por las bacterias que se encuentran en la boca, si no las combatimos o favorecemos su permanencia pueden provocar infecciones en las encías. Las principales causas de las enfermedades periodontales son:
Cuando un caso de enfermedad periodontal se detecta en la fase de gingivitis, es mucho más fácil tratarlo.
Si la mejora en tus encías se mantiene durante tres meses más, tendrás dos visitas de mantenimiento al año. En ellas, deberás realizarte las limpiezas y curetajes que ya te hemos explicado.
La prevención de las enfermedades periodontales se puede resumir en:
La piorrea es la forma común de denominar la periodontitis, la fase más grave de las enfermedades periodontales.
La periodontitis se produce cuando la infección en las encías no ha sido bien tratada o no ha sido cogida a tiempo. La periodontitis es una infección de las encías que puede provocar la pérdida del hueso que sostiene el diente y como consecuencia el diente.
Se puede detectar con el sangrado o enrojecimiento de las encías, el sangrado de forma constante y el retraimiento de la encía dejando al descubierto la raíz del diente. El tratamiento habitual dela periodontitis sería una limpieza profunda de la encía para hacer desaparecer el causante de la infección, curetaje, y un tratamiento farmacológico para ayudar a combatir la infección.
Pero en fases más avanzadas de la periodontitis una limpieza profunda no es suficiente solución. En estos casos es necesario realizar una cirugía para remover los depósitos de sarro de las bolsas profundas. Si el daño es muy grave puede ser que se deba realizar un injerto de hueso para reparar la parte dañada. Pasado un tiempo de la cirugía el tejido se regenerará y la encía volverá a su estado, aunque en muchas ocasiones queda la encía un poco retraida.
Si debido a una enfermedad periodontal pierde alguna pieza lo primero es tratar y eliminar la infección de los tejidos. Una vez solucionado este problema el dentista evaluará el daño óseo ocasionado.
Si el hueso se encuentra en buenas condiciones se pueden realizar implantes dentales para sustituir la o las piezas perdidas. Sin embargo, si el hueso ha sido dañado lo mejor es una prótesis dental que pueda colocarse encima y realice las funciones de masticación y mejore la estética dental.
El curetaje es un tratamiento de eliminación de la placa bacteriana que se realiza cuando existe inflamación de las encías por una enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis).
En nuestros dientes pueden formarse depósitos de sarro que no desaparecen con el cepillado. El sarro y los riesgos que conlleva solo pueden eliminarse entonces mediante una limpieza dental.
El periodontograma es un conjunto de registros para valorar hasta qué punto tenemos un problema en las encías.
El injerto de encías se utiliza para tratar la retracción de encías con el fin de reparar daños, recuperar el buen aspecto de la encía y prevenir de otros trastornos que puedan surgir.



